Carcassonne, la mayor ciudadela medieval fortificada de Europa.

Qué ver en Carcassonne

Carcassonne es una preciosa ciudad del sur de Francia a caballo entre Perpiñán y Toulouse. Es la capital del departamento de Aude en la región de Occitanie y cuenta con una población de unas 50.000 almas.

Sin duda es una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa; su ciudadela o cité cuenta con una doble muralla de tres kilómetros y 52 torres que fueron inscritas en la lista de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1997.

Pasear por sus calles adoquinadas es como adentrarse en un cuento del medievo, donde los valientes caballeros y las princesas más astutas son los protagonistas.
Nosotros la visitamos en un día entero, pero si quieres visitar sus museos y disfrutar de un escenario sin gente e iluminado te recomendamos que pernoctes una noche.

Comercio en Carcassonne
Comercio en la ciudadela de Carcassone
Comercio singular en Carcassonne

Cómo llegar a Carcassonne.

Si te alojas en Toulouse a unos 80 km. y no quieres alquilar un coche, nosotros viajamos en avión, es muy cómodo coger un tren de la red de SNCF de Francia.
Una vez llegues a la estación tendrás que caminar unos 30 minutos para llegar a la ciudad amurallada, pero el camino no se te hará nada pesado, ya que hay mucho que ver en la Bastide de Saint-Louis, parte baja y más moderna de la ciudad.

Gare de Carcassonne

Si no te apetece caminar hasta la ciudadela puedes coger el bus línea 4 (de lunes a sábado por 1€), o bajar con el tren turístico por 2€ por viaje o 3€ ida y vuelta el mismo día.

Si viajas en coche particular por carretera has de coger la Autopista A61: salida a Carcassonne Ouest (nº23). Salida Carcassonne Est (nº24).

Qué ver en la Cité de Carcassonne.

La ciudadela amurallada es la parte más turística de la ciudad, un lugar donde sacar decenas de fotos. Te recomendamos que lleves un calzado cómodo, deja los tacones para el postureo en otra zona y piérdete sin mapa por sus plazoletas y callejuelas adoquinadas.

De camino a la cité encontrarás estos interesantes murales con temática medieval en la calle Rue Gustave Nadaud.

Murales medievales.

Château Comtal de Carcassonne.

El Castillo Condal es el principal monumento dentro de la ciudadela. Fue construido en el siglo XII por los vizcondes de Trencavel como baluarte defensivo sobre la ciudad.

Acceso principal al castillo.

Si es cierto que el edificio ha sufrido numerosas modificaciones con el paso de los siglos; así en el siglo XIII, comenzó la construcción del recinto amurallado para fortificarlo.

De entre sus construcciones destacamos sus 9 torres de vigilancia de 4 plantas, la barbacana, los matacanes y el foso que rodea el recinto.

La visita comienza en una de las salas del castillo con la proyección de un cortometraje de diez minutos, llamado «Sur les traces de la cité». Un vídeo lúdico que retracta la historia y las diferentes etapas de la construcción del castillo.
En el interior hay algunas salas musealizadas como el Musée Lapidaire que alberga una magnífica colección de esculturas de la Antigüedad y de la Edad Media.

Musée Lapidaire.

La visita consiste en el recorrido de todo el perímetro de sus murallas, dese las que obtines diferentes vistas y perspectivas de la ciudad. Acaba frente a la basílica de San Nazario.

Si viajas en temporada alta es recomendable que adquieras la ENTRADA AL CASTILLO DE CARCASSONNE con antelación a través de su web, de este modo evitarás colas.

El precio de la entrada general es de 9,50€. Los menores de 18 años y desempleados entran gratis.

Murallas de Carcassonne.

Situada en la ribera derecha del río Aude, la ciudad amurallada de Carcassonne consta de 52 torres y dos recintos concéntricos (doble muralla) de unos 3 km. de largo.

Murallas de Carcassonne.

La muralla interna data de la época galo-romana (finales del s. III). Por su parte, la muralla externa fue realizada durante el siglo XIII por orden de Felipe III.

A este espacio entre las dos murallas es la conoce con el nombre de liza. En esta zona es donde la mayoría de los atacantes perecían en su intento de acceder a la ciudadela, ya que una vez superada la muralla más adelantada, es aquí donde perdían la posibilidad de resguardarse de las flechas.

Muralla de Carcassonne

Entre las torres de la muralla destacamos la de Saint Nazaire, del Tresau, de la Justice y del Obispo.

Anfiteatro.

En el patio de armas del castillo hay un bonito anfiteatro al aire libre que ofrece uno de los festivales más famosos de Francia.

Anfiteatro de Carcassonne.

Puerta de Narbona.

La entrada principal a la ciudadela de Carcassonne es a través de la Puerta de Narbona. Si accedéis en coche desde la parte baja de la ciudad encontraréis un parking justo enfrente.

Esta puerta fue construda en 1280 por Felipe III «Le Hardi» y está flanquedada por dos esbeltas torres de tres niveles con contrafuertes.
En una posterior rehabilitación realizada por Violet-le-Duc, se le incorporó un puente levadizo.

El punto más fotografiado de esta puerta es el rostro de la Dama Carcas. Si no vas temprano o al anochecer será difícil hacerte una foto sin gente delante.

La leyenda de Dama Carcas.

Puerta de Narbonne, Dama de Carcas.

Cuenta una leyenda que una princesa sarracena llamada Carcas dio nombre a la ciudad. En tiempos del emperador Carlomagno en su intento de asediar la ciudad, muere el rey musulmán Ballak, sucendiéndole en el cargo su esposa la DAMA CARCÁS.

Tras cinco años de intensa batalla, el hambre acecha y la Dama Carcás decide colocar muñecos de paja y lanzar flechas de ballesta para hacer creer a los enemigos que la guardia sigue siendo numerosa.

Tan solo queda un cochinillo para alimentar a su pueblo, y es entonces cuando la Dama decide cebarlo con trigo y lanzarlo desde lo alto de la muralla. Una vez en el suelo, el cochinillo explota sdaliendo de su tripa una gran cantidad de cereales.

Carlomagno se retiró pensando «¡Carcassonne tiene tanto trigo que hasta los puercos se lo comen!».

Y de este modo la Dama Carcás y Carlomagno hicieron las paces. Hizo sonar las trompetas «Carcas sonne» (en francés) «Carcás suena» y de aquí cuenta la leyenda que vino el nombre de la ciudad.

Puerta de Aude.

La Puerta de Aude (s. XIII) es otro de los accesos más bonitos a la ciudadela de Carcassonne. Se trata de una puerta en forma de arco de medio punto con sillares de piedra y ladrillo. Se sitúa junto al castillo Condal y sirvió de decorado para varias películas como «Robin Hood»

Puerta del Aude

Tiene un entramado de trampas y falsas puertas lo que la convierte en inexpugnable para los enemigos. Se prolonga por la barbacana del río destruida parcialmente en 1816 para construir la iglesia de Saint-Gimer.

Puerta del Aude desde el castillo.

Miradores de la ciudad.

Existen diversos miradores de la ciudad tanto de la ciudadela como de la bastida de San Luís.

Desde el Puente Viejo obtienes una impresionante panorámica completa de la ciudad amurallada. La ciudadela de Carcassonne está separada del resto de la ciudad por el río Aude. El Pont Vieux, típico medieval, fue construido originalmente en el año 1320, sufriendo varias restauraciones posteriores. Está reservado exclusivamente al uso peatonal.

Panorámica desde el Pont Vieux.
Cruzando el Pont Vieux de Carcassonne.

Por su parte, desde las murallas del castillo en altura, podrás fotografiar la ciudad moderna en toda su extensión.

Vistas desde el Castillo.

Basílica de Saint-Nazaire.

La Basílica de San Nazario (siglos XI-XIV) es una de las joyas de la ciudadela, un bello ejemplo harmonioso entre los estilos románico y gótico. Sus vidrieras son espectaculares. Obtendrás unas bonitas vistas durante el paseo por la muralla del castillo.

Vista de San Nazario desde el castillo.

En el año 1096 el papa Urbano II durante su visita a Carcassonne la bendijo, aunque las obras no acabarían hasta la primera mitad del siglo XII.

Órgano de San Nazario.

Sufrió varias modificaciones hasta la pérdida del estatuto de catedral en favor de Saint Michel en la bastida en 1801. Desde 1898 ostenta el título de basílica otorgado por el Papa León XIII.

Iglesia de Saint Giner.

La Iglesia de Saint Giner es uno de los tres templos diseñados por el arquitecto Viollet Le Duc. Fue construida entre los años 1854 y 1859 en estilo gótico.

Saint Giner de Carcassonne.

Museos en la Cité.

La cité medieval cuenta con varios museos de interés, algunos de temática medieval.

Museo de la Inquisición.

Este pequeño museo se centra en una exposición de instrumentos de tortura utilizados desde la Edad Media hasta la Revolución Francesa. Cuenta con traducciones al castellano sobre la historia de la Inquisición y el período más oscuro de la Iglesia. El precio de la entrada de adulto es de 9,50€.

Museo de la Inquisición de Carcassonne

Museo de la Escuela.

El Museo de la Escuela reconstruye un aula antigua en la década de los años 50. Pupitres, pizarras, plumillas,… harán las delicias de los más mayores. La tarifa de adulto es de 3,50€.

Museo de la Escuela, Carcassonne.

La casa encantada.

No es precisamente un museo, pero si una especie de sala de escape room ambientada con fantasmas y malos espíritus en lo que fuera una antigua mansión. Precio para adultos: 7€.

Plazoletas con encanto.

Dos son las plazoletas con encanto que encontramos en la cité de Carcassonne. Eso si, abarrotadas de terrazas con mesas y gente, al tratarse de un domingo de junio al mediodía.

La primera la Place du Château y la segunda la Place Marcou, ambas rodeadas de tabernas, brasseries, y tiendas de artesanía y souvenirs.

Place du Château.

Otra placita es la Place du Grand Puits que cuenta con el conocido como Pozo Grande «Grand Puits», uno de los dos pozos que servían de agua a la ciudadela. Su bordillo es del siglo XIV y sus columnas y herrajes datan del Renacimiento.

Plaza del Pozo y Casa Encantada.

Una leyenda contaba que en el fondo del pozo había un tesoro oculto, aunque tras unas excavaciones nunca se halló nada en su interior.

Rincón con encanto en Carcassonne.

Qué ver en la Bastida de San Luís.

Catedral de Saint Michel.

La Catedral de Saint Michel de Carcassonne es de estilo gótico del Languedoc.
Fue edificada por orden del rey de FranciaLuis IX en 1247, a fin de reemplazar un antiguo santuario. Sufrió modificaciones y ampliaciones a partir del año 1283. Durante el incendio de la bastida de Saint-Louis por las tropas del Príncipe Negro en 1355, la por entonces iglesia Saint-Michel sufrió graves deterioros. Durante la reconstrucción se decidió incorporarle nuevas fortificaciones: a nivel del ábside se construyó una torre cilíndrica con aspecto militar y se cavaron fosos alrededor del edificio de 10 metros de anchura.

Desde 1803 ostenta el título de Catedral de Carcassonne en favor de San Nazario. Fue restaurada por Viollet le Duc tras el incendio de 1849.

Iglesia de Saint Vicent.

La Iglesia de San Vicente es si duda una de las joyas arquitectónicas de Carcassonne: de estilo gótico languedociano. Uno de sus símbolos es su gran campanario octogonal, donde se encuentra el carrillón de 47 campanas.

Campanario de Saint Vicent

El templo se construyó en el siglo XIV pero, como tantos otros monumentos de Carcassonne, tuvo que ser restaurada en siglos posteriores, sobre todo tras haber sido utilizada como fábrica de armas durante la Revolución Francesa.

Capilla de Notre Dame de la Santé.

La pequeña capilla de Nuestra Señora de la Salud fue construida en 1527, junto al río Aude, delante del hospital de Saint-Jacques (Santiago Apóstol). Este lugar marca el inicio del camino del piedemonte pirenaico hacia San Juan de Pie del puerto, en dirección a Santiago de Compostela.

Muchos fieles, y también turistas realizan promesas y ofrendas a la Virgen por ayudarles a mantener en buen estado su salud.

Puerta de los Jacobinos.

La Puerta de los Jacobinos fue edificada en el año 1778 bajo las órdenes del arquitecto Dolbeau en 1778. En este lugar anteriormente había una antigua puerta destinada a controlar el acceso a la Bastida forticada.

Puerta de los Jacobinos de Carcassonne.

A la derecha de la puerta, hay un lienzo de la antigua muralla y la fuente de los Jacobinos del siglo XVIII.

Baluartes de San Marcial y del Jardín del Calvario.

La Bastida de San Luis fue construida en 1260 tras la rendición del vizconde Trencavel para realojar a los habitantes de una ciudadela en ruinas. En su momento estuvo amurallada. Se pueden visitar los antiguos baluartes.

Muralla en la Bastide.

Fuente de Neptuno y la place Carnot.

La Place Carnot es el centro neurálgico de la ciudad moderna llena de terracitas y rodeadas de fachadas pintorescas.
En el centro se yergue la fuente de Neptuno, obra de los escultores italianos Barata, padre e hijo en 1771. El pilón es de mármol rojo del Languedoc y el resto es mármol blanco de Italia.

Museo de Bellas Artes.

El Museo de Bellas Artes de Carcassonne fue creado en la primera mitad del siglo XIX por iniciativa de entusiastas del arte y la arqueología y gracias a la donación de un centenar de pinturas de la Sociedad de Artes y Ciencias.
Tiene una bonita fachada de estilo neoclásico decorado que da a una bonita plaza.

Musée des Beaux Artes

Navegar por el Canal du Midi.

El Canal du Midi es el canal navegable más antiguo de Europa. Se trata de una gran obra de ingeniería de Pierre-Paul Riquet que fue finalizada en 1681. Conecta el río Garona en Toulouse con el Mediterráneo.

Antaño se usaba para el transporte de mercancías y personas, y en la actualidad su uso es hoy en día recreativo.

Canal du Midi.

Desde 1996, el canal du Midi está incluido en la lista de patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Qué comer en Carcassonne.

Comer en Francia es todo un placer para el paladar y Carcassonne no se queda atrás, su gastronomía ofrece platos deliciosos llenos de matices, entre los que destacan las carnes de caza, los patés, las salchichas al estilo occitano sin tripa, todo acompañado de un buen vino o una cerveza local.

El plato protagonista en los restaurantes es la cassoulet, una especie de guiso servido en cazuela de barro, que incluye alubias, pato confitado, panceta y chorizo o salchichas.

Nosotros comimos muy bien en el Auberge Dame Carcas (Place du Château), pero aquí os dejamos unas recomendaciones gastronómicas en Carcassonne.

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Diplomado en Turismo por la Universidad de Alicante y Licenciado en Antropología Social y Cultural por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Le apasionan los idiomas, habiendo estudiado en la Escuela Oficial de Idiomas de Elche, Inglés, Francés e Italiano, y en la actualidad cursa sus estudios en Alemán. Además es Guía Oficial de Turismo por la Comunidad Valenciana.

14 Comments

  1. Nos gusta Francia y en especial estos lugares donde es fácil transportarse mentalmente a otra época. Carcassonne está muy cuidada y bien conservada. La Bastida quizás sea menos conocida, pero no por ello es fea, sino que la cite la eclipsa.
    Me ha gustado mucho el artículo. Muy bien estructurado y fácil de ver para que no nos dejemos nada en la próxima visita a la bonita ciudad.
    Un abrazo

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