Zagreb, capital de Croacia, cuenta con una población de más de 800.000 almas, lo que la convierte en la ciudad más poblada del país. Un destino muy interesante, que muchas veces queda eclipsado por las grandes urbes costeras de Split y Dubrovnik, mucho más masificadas.
El flujo de turistas que recibe esta moderna urbe es muy emergente; cabe recordar que en la década de los 90 del pasado siglo, el país se encontraba sumido en un conflicto bélico por su independencia.
Son muchos los atractivos que encontramos en esta histórica capital, desde el ambiente cosmopolita, pero a su vez decadente, lo que no le priva de un encanto especial que rezuma en sus calles y plazas, pasando por la arquitectura tradicional del centro de Europa que nos recuerda su pasado austrohúngaro, y la masa arbórea que envuelve su casco urbano, al estar situada la parte más histórica en lo alto de una colina.
El Parque Natural Medvednica se eleva sobre la ciudad convirtiéndolo en una excursión o escapada de fin de semana muy apreciada por los lugareños.
En cuanto en qué fecha visitar Zagreb, nosotros lo hicimos a mediados de septiembre, buena temporada ya que aún no ha comenzado el frío invierno, durante el cual se pueden producir nevadas. También es una época de menos afluencia de visitantes y más tranquila.
Cómo llegar al centro de la ciudad.
El Aeropuerto Internacional Zračna luka, situado a 15 kilómetros del centro del centro de la ciudad está muy bien comunicado tanto en transporte público como privado.
Una vez en el aeropuerto, puedes tomar el autobús lanzadera 290 que te llevará en poco más de media hora a la plaza Kvaternikov. Aquí los tranvías 11 o 12 que te llevarán hasta la plaza Ban Jelacic, centro neurágico de la Ciudad Baja.
Otra buena opción es el autobús Pleso Prijevoz que opera en cooperación con Croatia Airlines y ofrece un servicio de autobús cada media hora entre el aeropuerto y la estación de autobuses, situada a pocos minutos del centro si coges la línea de tranvía 6.
Cómo moverse por Zagreb.
Tanto si te alojas en la Ciudad Alta como en la Ciudad Baja y te gusta patear, no necesitarás coger el transporte urbano, ya que todo está a tiro de piedra. Como nosotros nos alojamos en un barrio más periférico tuvimos que echar mano del tranvía para llegar a los barrios de interés.
El transporte público es rápido, puntual y muy económico. Los clásicos tranvías azules cubren toda la ciudad . Los billetes cuestan 0,80 € con una validez de 30 minutos, 1,33 € para 60 minutos y 1,99 € para 90 minutos.
Los puedes adquirir en quioscos de prensa, te resultará más baratos que comprarlos en el propio tranvía. Para consultar rutas y horarios podéis descargar la app “moj ZET”.


Para situarse en la ciudad una vez aterrizados no hay nada como hacer una visita guiada del centro histórico de Zagreb. Si quieres conocer la historia de esta vibrante ciudad croata, reserva la visita desde nuestro blog para no quedarte sin tu plaza.
Nuestro alojamiento HomeExchange.
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Un poco de historia.
La historia de la ciudad de Zagreb se remonta a más de mil años, y su desarrollo como ciudad tal y como hoy la conocemos refleja las transformaciones políticas y culturales de todo el país
El primer registro histórico de Zagreb se remonta al año 1094, cuando el monarca húngaro Ladislao I fundó la diócesis de Kaptol. Simultáneamente, en la colina vecina, surgió la ciudad fortificada de Gradec, que más tarde sería reconocida como una “ciudad real libre” en 1242, tras una invasión mongola.
Estas dos comunidades, Kaptol y Gradec, coexistieron de forma paralela durante siglos, hasta unirse oficialmente en el siglo XIX, dando forma a la Zagreb moderna.
Durante los siglos XVI al XVIII, Zagreb estuvo bajo dominio de los Habsburgo, lo cual dejó una fuerte huella en su arquitectura barroca, tanto en iglesias como en palacios.
En el siglo XIX tuvieron lugar una serie de sucesos que resultaron cruciales para el desarrollo urbanístico de la ciudad. En 1851, Josip Jelačić se convirtió en gobernador de Croacia y marcó una etapa de reformas.
La ciudad experimentó un auge urbanístico, con la construcción de amplios bulevares y edificios de estilo historicista., unificándose oficialmente en 1850 las partes de Gradec y Kaptol bajo un único gobierno municipal.
Durante la Primera Guerra Mundial, Zagreb formó parte del Imperio Austrohúngaro. Tras 1918, pasó a ser parte del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (más tarde Yugoslavia).
En la Segunda Guerra Mundial, Zagreb fue capital del Estado Independiente de Croacia y tras 1945, quedó integrada en la Yugoslavia socialista bajo Josip Broz Tito.
Con la independencia de Croacia en 1991, Zagreb se consolidó como capital política, administrativa y cultural del nuevo Estado.
Qué ver en la Ciudad Alta.
Zagreb no siempre ha sido la ciudad que conocemos hoy en día. El origen de la ciudad se encuentra en los que conocemos como la Ciudad Alta (GORNJI GRAD), lugar donde encontramos los edificios más históricos, las callejuelas adoquinadas, o los clásicos faroles de gas que todavía, actualmente se encienden ¡a mano!.
Esta antiquísima tradición se mantiene gracias al oficio popular de los faroleros que recorren las calles de la Ciudad Alta al atardecer para encender con su vara encendedora los faroles.
Para rizar el rizo, Gornji Grad, es la unión de dos antiguos asentamientos desconectados entre sí y separados por murallas. Por un lado estaba la diócesis de KAPTOL fundada por el rey Ladislao, lugar en el que residían los obispos y donde se encontraba la Catedral, y por el otro, GRADEC, la colina vecina donde residían los artesanos y comerciantes quienes no tenían una buena relación con los primeros.
Ambos asentamientos estaban separados por un arroyo que, con el paso del tiempo, se eliminó debido a la contaminación de las fábricas y manufacturas que se instalaron a sus orillas. Dando paso a la actual calle Ivana Tkalcica. Ambas localidades se unieron en el año 1851 por orden del Ban Josip Jelačić dando paso a la actual Zagreb.
Si algo nos llamó mucho la atención es la gran cantidad de OBRAS 🏗️ (SEPTIEMBRE 2025) que había en esta parte de la ciudad y por ende la imposibilidad de visitar algunos de sus recursos turísticos. Algunas de estas obras eran por motivos más que evidentes, como las de la Catedral de Zagreb, llena de andamios, por los desperfectos del terremoto que sufrió la ciudad en el 2020, pero otras, no supimos el por qué, si es que la ciudad se estaba preparando para algún gran acontecimiento cercano, si se aproximaban elecciones, o si habían recibido una importante subvención económica para restaurar el patrimonio.
La Ciudad Alta se visita sin prisas, ya que cuenta con cuestas y calles empedradas, pero también muchos lugares fotogénicos y miradores que te harán detenerte por unos instantes. Nosotros empezamos a conocer Zagreb por aquí, para ir descendiendo después de comer hacia la parte baja de la ciudad más moderna y de negocios.
Si estás cansado o tienes dificultad para subir cuestas, o simplemente quieres montarte al funicular más corto del mundo que une ambas partes de la ciudad, Baja y Alta, existe este medio de transporte, un Funicular de color azul de solo 66 metros y un minuto de viaje construido a finales del siglo XIX.
Este medio de transporte de pasajeros, en sus inicios era movido gracias a una máquina de vapor, y posteriormente cambiado por electricidad. Puede llevar a 28 pasajeros en cada coche salvando un buen desnivel. Pero ahora llega lo más interesante, lo encontramos FUERA DE SERVICIO, es decir las instalaciones estaban en OBRAS 🏗️.
Catedral de La Asunción.
La Catedral de Zagreb dedicada a La Asunción de la Virgen María, es una de las estructuras más imponentes del barrio de Kaptol. Se trata de un templo de estilo gótico cuyos sus orígenes se remontan al año 1050. Son impresionantes sus dos torres gemelas de 108 metros de altura que se elevan sobre el cielo de la ciudad.
Lamentablemente después de un terremoto ocurrido en marzo del 2020 en la capital de Croacia, la Catedral sufrió importantes daños que todavía, seis años después, se están reparando. Es por ello que no solo la encontrarás envuelta en andamios por las interminables OBRAS, sino que tampoco podrás visitar su interior 🏗️.
El templo se encuentra rodeado de unas murallas renacentistas de comienzos del siglo XVI, que fueron construidas para salvaguardar la Catedral y Kaptol de una inversión turca.
Mercado Dolac.
A escasos metros de la Catedral de La Asunción se encuentra la Plaza Dolac, que alberga el mercado al aire libre más popular en Zagreb.
Este mercado funciona desde 1930 y en el puedes encontrar prácticamente de todo: frutas y hortalizas, quesos, miel, flores, embutidos,… pero también pequeños souvenirs y piezas de artesanía. Un detalle típico para llevar son los famosos Licitars (unas galletas en forma de pequeños corazones rojos).
Es un lugar muy fotogénico y concurrido por locales y turistas, siendo muy características sus sombrillas rojas para proteger el género de las inclemencias atmosféricas. Abre todos los días desde primera hora de la mañana hasta el mediodía, siendo una muestra única de la vida local dentro de una gran ciudad.


Puerta de Piedra.
Subiendo por la empinada calle Radićeva, repleta de tiendas de recuerdos y artesanía, llegarás en pocos minutos a la Puerta de Piedra (Kamenita Vrata) en croata), puerta de entrada a la Ciudad Alta y uno de los lugares que ver en Zagreb más sorprendentes.
En el pasado, esta puerta del siglo XIII era una de las principales entradas a la Ciudad Alta, pero lo que realmente la hace especial es lo que esconde en su interior. Al cruzar la puerta verás una capilla y las paredes totalmente cubiertas de exvotos y promesas.
Esta curiosa decoración tiene como origen un terrible incendio ocurrido en 1731 que quemó la puerta de madera, salvándose una imagen de la Virgen con el Niño, Patrona de la ciudad, algo que a partir de ese día, convirtió a este lugar en un objeto de culto para numerosos devotos. Por lo que no es raro encontrar a gente rezando delante del cuadro de la Virgen.




Iglesia de San Marcos.
Uno de los templos más bonitos de la ciudad es la conocida como Iglesia de San Marcos, ubicada en la plaza del mismo nombre. Es un templo en estilo gótico del siglo XIII, cuyo mayor atractivo es su tejado esmaltado representando el escudo de armas medieval de Croacia, Dalmacia y Eslavonia en el lado izquierdo, y el emblema de Zagreb a la derecha.
Su pórtico está ornamentado con diferentes esculturas sobre once nichos, mientras que su esbelto campanario del siglo XVII es de estilo barroco.
Nuestra sorpresa fue que encontramos la plaza CERRADA al PÚBLICO por encontrarse en OBRAS🏗️, y no pudimos ni acceder a la plaza, ni fotografiar desde el exterior el curioso tejado de la Iglesia de San Marcos.
En la misma plaza se encuentran otros edificios históricos y gubernamentales como el Palacio Banski dvori (sede del Gobierno de Croacia), el Antiguo Ayuntamiento de Zagreb, o el Palacio Sabor (sede del Parlamento y el Tribunal Constitucional) donde desde el siglo XVIII se vienen tomando las principales decisiones para los croatas, como ser la separación del Imperio Austro-Húngaro a la finalización de la Primera Guerra Mundial o la posterior salida de Yugoslavia en 1991.
Muy próxima en la plaza de Caterina, se ubica la Iglesia de Santa Caterina construida en el siglo XVII por los jesuitas. Su fachada en estilo barroco y color blanco inmaculado nos gustó mucho. Lamentablemente se encontraba y rodeada de OBRAS🏗️ por todas partes.
Museo de las relaciones rotas.
Bajando por la calle Cirilometodska desde la Plaza de San Marcos pasarás por delante del Museo de las Relaciones Rotas situado en el bonito palacio barroco Kulmer. Fue reconocido como el el museo más innovador de Europa en 2011
Este museo dedicado a las relaciones fallidas expone una colección de numerosos objetos personales de amantes anónimos como regalos, cartas, fotos y objetos sorprendentes, que fueron donadas al museo junto con descripciones breves de su historia de desamor.
Torre Lotrscak.
Al lado del Museo de las Relaciones Rotas se encuentra la Torre Lotrscak, construida en el siglo XIII como parte de la muralla defensiva que rodeaba Gradec.
Desde lo alto de la torre tenéis unas fantásticas vistas panorámicas de Zagreb. En el interior, por su parte, podréis visitar una galería de arte y una bonita tienda de regalos.
En el cuarto piso se puede ver el cañón Grič, que desde el 1877 dispara a las 12:00 horas del mediodía ,un cañonazo que se utiliza para sincronizar las campanas de todas las iglesias de la ciudad. Otra versión de esta tradición cuenta que se trata de una conmemoración de un día de mediados del siglo XV en el que se disparó el cañón para protegerse de los turcos acampados al otro lado del río Sava.
La entrada cuesta 3€ y ya solo por ver la ciudad desde el mirador de la torre, merece la pena.


Desde aquí parte el Paseo Strossmayer, que ofrece unas increíbles vistas a la ciudad y es uno de los lugares más bonitos de la ciudad desde donde ver el atardecer sobre la ciudad al situarse sobre una colina. Su nombre se debe al Obispo, político, y nombre más importante de la escena social y política en la Croacia del siglo XIX, Josip Juraj Strossmayer.
La calle Tkalčićeva.
Una de las arterias más animadas de la ciudad en cuanto a la restauración se refiere, terrazas de bares y restaurantes de comida tradicional, pero también internacional, es la pintoresca calle Tkalčićeva.


Toda la calle peatonal se encuentra rodeada de fachadas de colores en bonitos tonos pastel, y resulta muy atractiva para pasear. Llegados a un punto delante de una pequeña plazoleta con bancos, en los que se agradece hacer una parada bajo la sombra de sus árboles, encontraréis la estatua de Marija Jurić Zagorka, la primera periodista mujer de Croacia y una de las escritoras más populares del país de todos los tiempos, además de una de las más grandes y reivindicativas feministas y activistas de la historia croata.
No exactamente en esta calle, pero si muy cerca comimos, concretamente en el Restaurante La Štruk, un pequeño local con terraza interior perfecto para probar el famoso štrukli, un plato tradicional de Zagreb y la región de Zagorje que consiste en una especie de masa rellena de requesón, muy parecida a la lasaña italiana.
Su carta si bien no es muy variada, presenta muchas variedades de este plato típico. Nosotros optamos por una cazuelita de queso salado y otra de trufa, y estaban muy buenas ambas.
Y como somos muy golosos y no podemos irnos de una ciudad sin probar algún dulce rico, después de bajar un poco la comida en nuestro camino hacia la Ciudad Baja de Zagreb nos detuvimos en la pastelería Amelie (Vlaška ul. 6). Tienen bastante variedad de dulces y el café está delicioso.


Qué ver en la Ciudad Baja.
Si la Ciudad Alta corresponde a la parte medieval de Zagreb, DONJI GRAD o la Ciudad Vieja que data del siglo XIX es la parte más moderna y señorial de la ciudad, sin faltarle edificios históricos como palacetes neoclásicos, amplias avenidas, plazas animadas y muchas zonas verdes. A grandes rasgo, se extiende entre la Ciudad Alta y la estación de trenes con su edificio historicista
Aquí también encontraremos la zona de negocios y tiendas más glamurosas de las grandes marcas, además de restaurantes de cocina internacional.
La Herradura Verde.
Ya hemos comentado que Zagreb se distingue por su gran cantidad de espacios verdes, al estar situada su parte Alta sobre una colina. Pero la Ciudad Baja no se queda ni mucho menos atrás en cuanto a masa forestal. Se conoce como la Herradura Verde a un conjunto de 8 plazas y parques diseñados en forma de «U». Esta sucesión de parques y jardines, que abarcan hasta 3 kilómetros están rodeados de edificios de la época del Imperio austrohúngaro.
Comenzaría en la plaza del Rey Tomislav y la Estación Central de trenes y nos llevaría hacia el Jardín Botánico, los Archivos Estatales Croatas, la calle de Savska, el Museo Etnográfico, el Museo de Artes y Artesanías, la Universidad de Zagreb, alrededor del Teatro Nacional de Croacia, en el lado occidental de la herradura. Fue concebida por el ingeniero Milan Lenuci a finales del siglo XIX y principios del XX, dando a la Ciudad Baja su estructura actual.
Un punto de partida puede ser la Estación Central de Zagreb, un gran edificio de estilo neoclásico inaugurado en 1892, cuando la ciudad formaba parte del Imperio Austrohúngaro. Esta estación era punto de parada de los viajeros románticos que recorrían Europa a bordo del mítico Orient Express.
Muy cerca de la estación encontramos otro magnífico edificio, el Hotel Esplanade, uno de los más lujosos de Zagreb y que tiene un interesante historia detrás. Este complejo hotelero abrió sus puertas en 1925 y fue concebido para acomodar a los viajeros de lujo que llegaban a Zagreb en tren, especialmente a los pasajeros del citado Orient Express, el famoso tren que conectaba París con Estambul.


Frente a la estación se extiende la Plaza Zrinjevac, un elegante paseo con plataneros importados de Trieste, que cuenta con un pabellón para conciertos, fuentes ornamentales y sus bustos de personajes ilustres. Zrinjevac es la primera plaza de una serie de ocho que surgieron en el plano urbanístico del ingeniero Milan Lenuc para la creación de la Herradura Verde.
Aquí se ubica la primera fuente construida en la ciudad en 1893, diseñada por Herman Bollé, que sirve para refrescarse en los calurosos días de verano. Por su curioso aspecto la llaman Vrganj (La Seta).


La Plaza Ban Jelačić.
El centro neurálgico de la Ciudad Baja se encuentra en la Plaza Ban Jelačić, por donde pasan gran parte de las líneas del tranvía y de autobuses de la red de transporte metropolitano de Zagreb.
La plaza está presidida por la estatua ecuestre de Josip Jelačić, considerado un héroe nacional, ya que entre otros hitos abolió el sistema feudal a comienzos del siglo XIX, liberó a los campesinos de vasallaje y convocó a las primeras elecciones del parlamento croata.
Se encuentra también rodeada de edificios del siglo XIX además de contar con varios elementos decorativos como la fuente Maduševac y un reloj.
El Teatro Nacional de Zagreb.
Construido en 1895 e inaugurado por el emperador austro-húngaro Francisco José I, es el escenario ideal para la representación de ópera y ballet debido a su excelente acústica.
Destaca su imponente fachada en color amarillo y estilo neobarroco rodeada por los cuatro costados por unos cuidados jardines.
El Jardín botánico de Zagreb.
Después de visitar el teatro, nuestra propuesta de ruta por Zagreb continua completando la «U» de la Herradura Verde pasando por delante del Museo Mimara que alberga obras de Velázquez, Goya o Rubens, hasta llegar al Jardín Botánico, otro de los imprescindibles que ver en Zagreb y Croacia.
Inaugurado en 1899 como un jardín paisajístico, merece la pena pasear de forma relajada por sus senderos rodeados de plantas y árboles hasta llegar a un pequeño lago con un puente de estilo japonés.


Cementerio de Mirogoj.
Mirogoj es uno de los camposantos más hermosos de Europa, un cementerio monumental diseñado en 1876 por el arquitecto de origen austríaco Herman Bollé, quien creó otros edificios en la ciudad.


Desde el exterior su majestuosa arcada, coronada por cúpulas de hiedra, ofrecen la sensación de una gran fortaleza. Además cuenta con la particularidad de ser el lugar en el que están enterrados miembros de todas las comunidades religiosas como católicos, ortodoxos, musulmanes, protestantes o judíos.
Entre los personajes célebres croatas aquí enterrados encontraremos la tumba del baloncestista Dražen Petrovič.




El cementerio se ubica bastante alejado del centro de la ciudad pero podréis acercaros en transporte público tomando el autobús 106 o 226.



















No sabíamos que Zagreb tuviera tanta historia y tanto patrimonio, de hecho no pensábamos visitarla este verano que volamos a Croacia. Gracias por el artículo.