Buitrago del Lozoya y Cervera de Buitrago, dos pueblos con encanto en la sierra Norte de Madrid.

Qué ver en Buitrago del Lozoya

¿Estás buscando un plan para una escapadita de fin de semana o puente cerquita de Madrid?. Si tu respuesta es afirmativa quédate en este artículo en el que encontrarás 2 pueblos con mucho encanto en la conocida como comarca de la Sierra Norte.

El primero de ellos es Buitrago del Lozoya un municipio madrileño de poco más de dos mil almas situado 1 hora de la capital, a los pies de la sierra de Guadarrama, a orillas del río Lozoya, del que toma su nombre.

Pasear por las calles de Buitrago es un deleite para los amantes de la historia medieval. Tal ha sido la importancia de esta población que su recinto amurallado fue declarado Monumento Nacional en 1931 y su casco histórico bien de interés cultural en 1993, en la categoría de Conjunto Histórico-Artístico.

Uno de los lugares imprescindibles que ver en Buitrago del Lozoya es su recinto amurallado de origen musulmán. Su construcción comenzó en el siglo XI y tiene una extensión de 800 metros de longitud recorriendo prácticamente todo el casco antiguo.

Las murallas se dividen en dos partes: muralla alta o adarve alto y muralla baja o adarve bajo. A lo largo del paseo encontraremos algunos lienzos de la muralla que han sido reconstruidos tras los numerosos ataques que ha sufrido a lo largo de su existencia.

El Adarve Alto se sitúa frenta a la iglesia abarcando los flancos sur y suroeste de la muralla. Esta parte de la muralla defensiva mide entre 9 y 16 metros de altura con un grosor de 3.5 metros. Este tramo comprende elementos defensivos como torreones, el foso o la barbacana. El acceso a esta zona de la muralla es de pago y cuesta 2€.

La parte baja o Adarve Bajo de la muralla tiene acceso libre. Aquí la muralla es más bajita, unos 6 metros de altura y unos 2 metros de grosor. Desde este punto obtendremos unas bonitas vistas del río Lozoya.

El castillo de origen árabe se ubica en el interior del recinto amurallado y fue construido en el siglo XV sobre la base de una antigua alcazaba musulmana. Esta fortaleza es conocida como el Castillo de los Mendoza y está compuesto de 7 torres de estilo mudéjar y un patio de armas central.

Desafortunadamente en la actualidad está cerrado por reformas.

Torres del Castillo de los Mendoza.

En la esquina sureste de la muralla se encuentra la Coracha, un apéndice medieval de la muralla que ayudaba a defender la villa en caso de ser atacada desde la puerta que daba al río Lozoya.

La plaza de la Constitución constituye el centro neurálgico del pueblo. Tanto la plaza como las calles adyacentes están repletas de bares y cafeterías. Nosotros la visitamos a mediados del mes de septiembre y había música en directo.

Desde aquí se divisa la Torre del Reloj o torre Albarrana, la puerta principal del recinto amurallado. Justo debajo de la Torre del reloj se ubica el Arco de las Nieves.

Torre del Reloj en Buitrago del Lozoya

La primitiva Iglesia de Santa María del Castillo terminó de construirse a principios del s. XIV, posiblemente sobre una antigua mezquita. En 1936 un incendio arrasó todo el conjunto, derruyendo la antigua techumbre gótica, la cual, ha sido transformada en neo-mudéjar tras la restauración realizada en los años 80 del pasado siglo.

Uno de los mayores atractivos es el artesonado mudéjar original sobre el altar mayor, procedente del desaparecido Hospital de San Salvador. Cuenta con dos capillas, también restauradas al estilo mudéjar.

Se puede subir al campanario por solo 1€ y desde allí puedes disfrutar de unas vistas muy bonitas de todo el recinto amurallado.

Una de las curiosidades del patrimonio de este pueblo es su colección de obras del artista universal Pablo Picasso.

La exposición se exhibe de forma gratuita en los bajos de la casa consistorial. Esta colección llegó hasta Buitrago desde Francia por medio de Miguel Arias quien fuera barbero y amigo del pintor en el exilio. El conjunto de más de 60 obras fue regalado por el pintor al barbero nacido en Buitrago, siendo éste último quién las donara al municipio madrileño.

Este puente conocido como Puente Viejo se construyó en el siglo XIV para comunicar el recinto amurallado de Buitrago del Lozoya con el antiguo arrabal.

Formaba parte de la cañada real segoviana y por tanto, pertenecía a la corona de Castilla. De esta forma, todas las personas que pasaban de un lado del puente del arrabal al otro tenían que pagar una tasa llamada portazgo.

A escasos 15 kilómetros de Buitrago de Lozoya encontramos un pequeño pueblo de poco más de 200 habitantes pero muy singular. Hablamos de Cervera de Buitrago, en plena Sierra Norte, conocida popularmente como la «villa marinera de Madrid».

Cervera de Buitrago, como tantas otras localidades de la Sierra Norte, surgió en época árabe para controlar el centro peninsular. Cuando los cristianos recuperaron la zona, el pueblo fue repoblado fundamentalmente por ganaderos y agricultores, que se encargaron de explotar sus ricas tierras.

Os preguntaréis el porqué de este apelativo acuático y marinero siendo la razón la existencia en sus inmediaciones del Embalse del Atazar inaugurado en la década de los setenta del pasado siglo, el más grande de toda la Comunidad de Madrid. Una enorme obra hidráulica que cambiaría para siempre al entorno de cultivos de secano creando nuevas oportunidades de ocio y también de negocio para los vecinos.

La cercanía del pequeño núcleo urbano al río Lozoya contribuyó a que sus vecinos sacaran todo el partido a los recursos fluviales. Las crónicas del pasado describen una industria pesquera en miniatura, pues los habitantes de Cervera de Buitrago vendían pescado en los pueblos de alrededor. También eran unos grandes productores de vino, hasta que una terrible epidemia de filoxera acabara con todas las vides a comienzos del siglo XX.

A pesar de esta desaparición de las vides, un paseo por sus estrechas calles, nos permite disfrutar de un paisaje rural donde cada casa vecinal tiene una vid ante su fachada.

La presencia en el pueblo de este embalse ofrece un plus, que es ni más ni menos que disponer de una estación náutica en la que se puede hacer todo tipo de deportes que normalmente se asocian al mar, como la navegación a vela, el piragüismo o el paddle surf.

Paseando por su pequeño casco urbano encontraremos muestras de arquitectura vernácula de los pueblos de la sierra madrileña, donde la piedra es la gran protagonista.

La principal referencia es la Iglesia de Santa María de los Remedios, un templo barroco construido durante la primera mitad del siglo XVI, que fuera saqueado durante la Guerra Civil, pero que ha llegado a nuestros días de puro milagro. Posee una portada sencilla de medio punto, mientras que dentro ofrece imágenes de la Virgen de Fátima, del Sagrado Corazón y de San Roque.

Al otro lado de la calle principal, a solo unos pasos de la iglesia, se alza el Ayuntamiento o Casa Consistorial, formado por varios edificios construidos con el mismo estilo y materiales. En uno de ellos encontraréis el Bar Social, uno de los diferentes establecimientos en los que podréis comer y tomar algo en el pueblo.

El Museo de los Sentidos es un espacio expositivo en el que los visitantes pueden conocer la naturaleza a través de un circuito sensorial integrado por elementos interactivos con los que se puede interactuar utilizando, para ello, vista, oído, olfato y tacto. Abre sábados y domingos por la mañana, y en su interior encontraréis una exposición dividida cinco espacios distintos.

El Potro de Herrar es un tipo de construcción clásica de la Sierra Norte de Madrid, una estructura pensada para que los herreros pudiesen trabajar tanto con sus piezas como con el ganado.

El antiguo Lavadero de Cervera de Buitrago, en la actualidad queda escondido tras los muros de un alojamiento rural privado. Este tipo de construcciones utilizado en tiempos en los que las casas no tenían agua corriente, eran también un lugar de reunión para las mujeres del pueblo.

Buitrago del Lozoya y Cervera de Buitrago, son dos pequeñas poblaciones a 75 y 80 kilómetros de distancia de la capital de España, ideales para una desconexión del entorno urbano.

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Diplomado en Turismo por la Universidad de Alicante y Licenciado en Antropología Social y Cultural por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Le apasionan los idiomas, habiendo estudiado en la Escuela Oficial de Idiomas de Elche, Inglés, Francés e Italia. Además es Guía Oficial de Turismo por la Comunidad Valenciana.

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