Celje es la tercera ciudad en número de habitantes de Eslovenia (40.000), después de Liubliana y Maribor, en la región de Estiria. Su importancia estratégica radica en su localización junto a la confluencia de cuatro ríos, rodeada de colinas boscosas.
Una ciudad que nos pareció muy coqueta y transitable para pasear con una amplia zona peatonal con edificios de diseño historicista de finales del siglo XIX.
Fue una importante ciudad en tiempos de los romanos, conocida entonces como Celeia. Aunque su momento dorado fue durante la Edad Media, época en la que los condes de Celje fueron una de las familias feudales más ricas y poderosas de esa época en todo Centroeuropa.
Cómo llegar a Celje.
La ubicación estratégica de Celje en Eslovenia la sitúa a una distancia relativamente cercana con respecto a las grandes ciudades:
- De Liubliana a Celje: 50 minutos por autopista.
- De Maribor a Celje: 40 minutos por autopista.
- Desde el Lado Bled: 75 minutos por autopista.
Se puede llegar desde la capital del país tanto en tren como en autobús.
Un poco de historia.
Los primeros rastros de asentamientos en la zona se remontan a la primera Edad de Hierro. Bajo dominio celta conocida como Kelea.
Adquirió el estatus de ciudad en el siglo I bajo dominio romano cuando pasó a llamarse Civitas Celeia y conocida como “la pequeña Troya” por su riqueza y fuerte sistema defensivo, convirtiéndose en el centro administrativo de la provincia romana de Noricum.
Con la llegada de los pueblos bárbaros la ciudad romana fue arrasada y reconstruida en el siglo XII bajo el nombre de Cylie y conocida por ser la sede de los Condes de Celje, una de las dinastías más influyentes en la Edad Media en toda Eslovenia. Fue esta la segunda época dorada de Celje convirtiéndose en un importante asentamiento mercantil que marcó un punto de inflexión en la historia de la ciudad.
Posteriormente pasó a depender de los Habsburgo, y en el siglo XIX, al Imperio austrohúngaro. Por aquellos entonces, Celje era un núcleo de nacionalismo alemán.
Con la caída de este imperio, fue integrada en el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, donde comenzó a industrializarse y su desarrollo demográfico.
Puntos de interés.
El centro histórico peatonal nos pareció muy limpio y acogedor, ornamentado con flores y plantas. No vimos tantos turistas como en otras ciudades de similar tamaño como Ptuj o Maribor, por lo que deducimos que la mayoría de visitantes solo visitan el castillo, lo que invita a descubrirla y dejarte sorprender.
La ciudad tiene dos plazas principales: Glavni trg, en el extremo sur de la peatonal Stanetova ulica y Krekov trg, frente a la estación de trenes.
Castillo Viejo de Celje.
La fortaleza más grande de Eslovenia está encaramada en lo alto de una colina a 407 metros desde la que se divisa el casco histórico de la ciudad y la confluencia de Savinja y Voglajna. Se puede subir a pie desde Cesta na Grad en unos 30 minutos.
El castillo de Celje (Celjski grad) era la antigua sede de los condes de Celje y fue en su época la mayor fortificación de Eslovenia. El recinto que ocupa la cima de la colina tomó forma en la década de 1330 y mantuvo una ciudad entera dentro de su barrio exterior.
Una parte de la muralla se mantiene todavía intacta, sobresaliendo del conjunto la Torre Friderik de cuatro pisos y 23 metros de altura, donde el Conde Herman II encarceló a su propio hijo Friderik II después de que se enamorara de la mujer equivocada.
Plaza Glavni trg.
Una de las plazas más emblemáticas de la ciudad es la Glavni trg, que va de norte a sur desde la calle Stenatova ul. Pasear por ella es detenerse con calma a contemplar sus bonitas fachadas y terminar con la imagen del campanario de la catedral que sobresale al final de la plaza.
Uno de los elementos destacables de la plaza es la columna de la peste o Columna de Santa María de estilo barroco, erigida en el año 1776 para conmemorar el fin de esta epidemia que asoló Celje y otras localidades eslovenas.
Iglesia abadía de San Daniel.
La catedral de San Daniel se ubica en el lugar donde en tiempos medievales, con la refundación de la ciudad, hubiera una basílica, que fue reemplazada por la actual catedral en el siglo XIV. Entre los estilos arquitectónicos sobresale el neogótico con el que se reformó en el siglo XIX.
En su interior merece la pena detenerse ante los techos de la nave y el coro que tienen frescos pintados en los años 1300 y 1400. Su mayor tesoro es una pietà del siglo XIV tallada en madera en la Capilla de la Madre Dolorosa.
Plaza Krekov trg.
Otra de las plazas interesantes por los edificios que la rodean es Krekov trg. en cuyo centro veremos una estatua en bronce en honor a una viajera ilustre con sus maletas, la escritora y políglota local, Alma M. Karlin. La Estación de Tren, no queda muy lejos de aquí.
Karlin falleció en 1950 en su pequeña casa de Pečovnik, donde se puede visitar una exposición dedicada a su vida. El Museo Regional de Celje acoge una exposición permanente dedicada a sus viajes alrededor del mundo.
Uno de los edificios más bonitos es el Celjski Dom o Pabellón Celje construido en 1907 en un estilo ecléctico por un arquitecto austríaco como el centro cultural para los residentes gernanoparlantes. Destaca su fachada neogótica y torrecillas. Actualmente acoge la oficina de turismo y otras asociaciones culturales.
En el extremo este de la plaza se localiza Železniška postaja Celje (estación de tren de Celje) (Krekov trg, 1), una de las más grandes de Eslovenia. Fue construida en 1846 cuando el primer tren llegó a Celje, como una de las paradas de la línea entre Viena, en Austria, y Trieste, en Italia.
Celeia romana.
En el año 2013 los arqueólogos sacaron a la luz en la plaza principal de Celje los restos de dos villas romanas del siglo III, con restos de viviendas, calzadas y suelos de mosaico.
En la actualidad se exponen en un edificio acristalado a modo de centro de visitantes que recoge también una oficina de información turística. El acceso es gratuito.


Murallas de Celje.
Son escasos los fragmentos que se conservan de las que fueran murallas del sistema defensivo de Celje. Las obras se iniciaron en el año 1450 manteniéndose en pie durante tres siglos A finales del siglo XVIII ante su innecesidad fueron vendidas en una subasta.
Los lienzos más grandes que se conservan se encuentran en el paseo marítimo de Savinja y a lo largo de la calle Vodnikova. Una de las cuatro torres que sobrevivió hasta el día de hoy es la Torre del Agua (Vodni stolp) del siglo XV en la esquina sureste de las paredes.


Palacio de los Príncipes. Museo Regional.
El Palacio de los Príncipes es una construcción que sirve como museo para la historia de Celje, con exposiciones sobre los condes de Celje. Podemos encontrar también este edificio con el sobrenombre de castillo de la Baja Celje.
En la actualidad es sede del Museo Regional de Celje, o Pokrajinksi muzej, que abarca desde restos romanos hasta la actualidad. Destaca su patio con grandes arcadas.
En el sótano del museo se ubica la interesante exhibición «La ciudad bajo la ciudad» que muestra restos de la calzada principal romana, partes de la muralla de la ciudad y ruinas de villa.
Paseo por el río Savinja.
Si te gusta caminar en plena naturaleza puedes hacer el sendero habilitado por el río Savinja, una ruta sencilla desde la que se divisa el castillo de Celje y la iglesia de Santa Cecilia que data de 1826.
Hay amplias zonas verdes para pasear y hacer deporte, así como parques infantiles y terrazas con chiringuitos para tomar algo.














