Una escapada de 3 días a la bahía de Mahón.

¿Buscas un lugar frente al Mediterráneo que combine historia, tradición, gastronomía, shopping y relax?. Entonces no busques más y lee este artículo porque lo hemos encontrado para ti. El municipio de Mahón en la isla de Menorca reúne todos los condicionantes para una escapada de tres días sin prisas.


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¿Cómo llegar a Mahón?.

En avión

La isla de Menorca pese a su tamaño está muy bien comunicada con la península. Su aeropuerto con casi 3,5 millones de pasajeros recibe vuelos tanto de Madrid como de Barcelona y desde otras ciudades mediterráneas como Valencia o Alicante. En el siguiente enlace al Aeropuerto encontrarás toda la información práctica sobre vuelos y traslados a la capital. https://www.disfrutamenorca.com/aeropuerto-menorca.

En barco

Para una estancia larga, quizá puedas viajar con tu propio en coche y subirlo al barco. Desde los puertos de Valencia, Barcelona y Palma de Mallorca puedes viajar surcando los mares.

Mahón es tradición y modernidad.

La ciudad de Mahón con más de 28.000 habitantes es un lugar ideal no sólo para visitar a lo largo del año sino también para residir. Es una ciudad pequeña pero que debido a su enclave estratégico y su condición de capital insular ha sabido combinar bien la tradición isleña con la modernidad, con lo que pasear por sus plazas o su animado puerto deportivo supone adentrarse en un espacio cosmopolita donde escucharemos diferentes idiomas y acentos y encontraremos restaurantes de cocina internacional y tiendas de firmas reconocidas.

Mahón tiene una historia milenaria, cuyos orígenes se encuentran en un promontorio de la ribera sur de su activo puerto. Los sucesivos pueblos que por aquí pasaron fueron extendiendo los límites de la población rodeando los acantilados del puerto y barrancos cercanos. Ya en la Edad Media la ciudad se amurallaría convirtiéndose en un atractivo foco comercial y posteriormente, ante la necesidad de una expansión seguiría creciendo más allá de las murallas hasta conformar la bella ciudad que hoy conocemos.

La importancia de su puerto radica en su extensión de más de cinco kilómetros lo que supone uno de los puertos naturales grandes del mundo.
Como consecuencia de sus setenta años de influjo británico, cabe recordar que la ciudad fue capturada por los ingleses en 1708 durante la Guerra de Sucesión Española, la ciudad sufrió un importante impulso económico convirtiéndose en la capital de la isla en detrimento de Ciudadela.

Fruto de este rico pasado, el casco antiguo de la ciudad es un museo al aire libre, con edificios históricos de diferentes estilos arquitectónicos y casas señoriales de estilo inglés en torno a la calle de Isabel II.

Nuestra lista de monumentos top en el centro de Mahón.

  • Ayuntamiento. Se ubica en un bello palacio del siglo XVII en estilo barroco afrancesado. De su fachada neoclásica destacamos su reloj. Importado de Inglaterra en 1731, y de su interior el Salón Noble y la Galería de Menorquines Nobles.
  • Iglesia de Santa María. Data del s.XVIII pero se asienta sobre una iglesia gótica del s.XIII. Tanto interior en estilo neogótico como su monumental órgano son espectaculares.
Iglesia de Santa María.
  • Iglesia del Carmen. Es el templo más espacioso de la ciudad enclavado en una agradable zona de restaurantes entre las plazas del Príncipe y de España. Construida en estilo neoclásico data del siglo XVIII.
  • Portal de Sant Roc. Se trata del único de los siete portales que tuvo la muralla medieval que queda en pie. Fue construido en el siglo XIV y está coronado por dos torres asimétricas.
  • Monumento a Alfonso III, el rey que conquistara la isla de Menorca a los musulmanes en el 1287.
  • Principal de Guardia. Impresiona su fachada de un rojo intenso adornada con elementos militares. El edificio data del siglo XVIII y es destinado al cuerpo de guardia menorquín.

¿Y en los alrededores?. Visita imprescindible a la Fortaleza de la Mola.

Este monumento histórico es también conocido como Fortaleza de Isabel II, por ser mandada construir por esta monarca española entre los años 1848 y 1875 ante las amenazas por parte de los británicos de invadir de nuevo Menorca para convertir a la isla en una base defensiva contra el ejército francés.

Nosotros contratamos una interesante visita guiada que le da un plus al recorrido. Con una duración de dos horas hace hincapié en la historia del recinto y en anécdotas de su construcción y de la época. También se puede alquilar una audioguía en diferentes idiomas o realizar la visita por cuenta propia siguiendo los paneles informativos y audiovisuales.
Las vistas panorámicas del puerto de la ciudad y la bahía desde la península de La Mola son excepcionales.

Una ciudad entre islotes.

Dentro de la bahía de Mahón se distinguen cuatro islotes, el Lazareto de Mahón, el Islote del Rey y las islas de Pinto y de la Cuarentena, éstas últimas de uso militar.

Nosotros realizamos un interesante crucero con la compañía Yellow Catamarans por toda la bahía con un interesante audio en el que explicaba la historia de estos peculiares islotes. El de mayor valor histórico es el Islote del Rey, llamado así en honor al Rey Alfonso III quién desembarcó en el lugar para liberarlo de manos musulmanas. En este mismo islote se ubica el antiguo Hospital Naval de 1711 que estuvo en pie hasta la década de los sesenta del s.XX. Al islote se le conocía con el sobrenombre de The Bloody Island por parte de los ingleses, ya que es donde venían para sanarse tras los conflictos bélicos.

Shopping y buena gastronomía.

El casco antiguo de la ciudad es un hervidero de comercios, cafés y restaurantes. Pasear por sus calles es encontrar desde grandes firmas hasta pequeñas boutiques, pasando por comercio de artículos artesanales y de proximidad.

Nosotros no pudimos caer en la tentación de adquirir unas auténticas abarcas, el calzado típico menorquín, fabricadas artesanalmente para nosotros. Elegimos el color y la piel en el taller y en un par de horas pudimos recogerlas hechas para nosotros. La verdad es que son fresquísimas y muy cómodas.

Otro imprescindible en la lista de tus compras de productos típicos, es una visita a la destilería de Gin Xoriguer (Andén de Poniente, 91). Esta marca de ginebra menorquina data del siglo XX, pero el origen de esta bebida alcohólica en la isla proviene de la etapa británica, hace más de 200 años, y de su elaboración por parte de los mahoneses para satisfacer los deseos de los marineros y soldados ingleses.

Si queréis comprar buenos productos locales (embutidos, sobrasada, quesos, licores,…) no debéis de dejar de visitar el Mercat de Sa Plaça. Es un sitio muy bonito que ocupa un antiguo claustro que con mucho gusto se ha convertido en un espacio gastronómico en pleno centro de la ciudad. Este edificio, antes iglesia, sufrió el mismo destino que otras propiedades de la Iglesia Católica que pasaron a manos del Estado con la desamortización dándoles un uso distinto al del culto.

Muy cerquita de aquí se encuentra el Mercat de Peix, un lugar muy interesante para tapear pero también para comprar pescado fresco de la bahía menorquina. Está construido sobre un antiguo baluarte del siglo XVIII pero su uso como mercado de pescado se remonta a 1927.

No exactamente en Mahón, pero muy cerca.

Una excursión a Es Castell.

A escasos cinco kilómetros de Mahón se ubica este bonito pueblo repleto de edificios de estilo inglés, fruto de la dominación británica durante el siglo XVIII. Su antigua denominación era la de Georgetown en honor a George III de Inglaterra.

El origen de esta población se remonta a la construcción del Castell de Sant Felip a la entrada del puerto, el punto más oriental de la isla y antiguo punto estratégico durante la época de las invasiones. A unos tres kilómetros de éste se ubica el Fort Marlborough del siglo XVIII.

El entramado de su centro histórico se caracteriza por su forma cuadricular de calles rectas con una plaza de armas central rodeada por los antiguos cuarteles ingleses, el Ayuntamiento con su fachada roja y el Museo Militar además de otros edificios con ventanas de guillotina.

También es muy pintoresco el muelle de pescadores con sus callejuelas estrechas que se asoman al mar. Una estampa realmente bella.

Binibeca y San Luís.

Cuando visitamos Binibeca le dije a mi mujer «Este es el pueblo donde quiero pasar mi vejez». Su silencio, su limpieza y su paisaje de postal de casas encaladas que contrastan con el azul del mar me enamoraron.
Este poblado es realmente reciente, se creó en 1972 para recrear las tradicionales casas de pescadores entre estrechas callejuelas.

Es muy bonita su playa de arena fina que cuenta con una cuidada pinada sin construcciones alrededor pero muy cerca del núcleo comercial donde puedes encontrar todo tipo de servicios,

Muy cerquita se encuentra la población de San Luis fundada durante la breve estancia de los franceses en la isla durante el siglo XVIII.
Destacamos su iglesia de estilo neoclásico diseñada por el arquitecto e ingeniero francés Antoine D’Allemand (1679-1760). Su fachada presenta un frontón con el escudo de armas de Francia, y un pórtico con tres arcos de medio punto. También es digno de visitar el Molí de Dalt que data del siglo XVIII.

Alojamiento en la capital y alrededores.

Mahón y su zona de influencia cuenta con una variada oferta de alojamiento turístico tanto hotelero (hoteles, hostales y pensiones) como extrahotelero. Nosotros nos alojamos en un bonito apartamento con piscina y vistas a la playa de Binibeca.


Diplomado en Turismo por la Universidad de Alicante y Licenciado en Antropología Social y Cultural por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Le apasionan los idiomas, habiendo estudiado en la Escuela Oficial de Idiomas de Elche, Inglés, Francés e Italiano, y en la actualidad cursa sus estudios en Alemán. Además es Guía Oficial de Turismo por la Comunidad Valenciana.

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