Descubre Meknés en 24 horas

Mequinez (en castellano) o Meknés (en francés) es una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos situada al norte del país. El topónimo le viene de la palabra bereber Meknasa, nombre de la tribu fundadora de la ciudad.

La población total estimada de la ciudad es de poco más de un millón de habitantes, lo que la convierte en una área urbana que cuenta con todos los servicios. Su ubicación en una de las regiones más fértiles del país, ya elegida por los romanos para la construcción de Volubilis, la convierte en una de las mejores zonas agrícolas y productivas de Marruecos. Es por ello que en el paisaje urbano de la antigua Medina abundan históricas fuentes ornamentales, uno de los cuatro elementos, junto a los baños públicos o hamman, mezquita y horno que tienen cada uno de los barrios de la ciudad antigua.

Cómo llegar a Meknés desde Fez.

El aeropuerto internacional más cercano es de Fez-Sais que cuenta con vuelos regulares directos desde Madrid. Barcelona, Valencia o Sevilla. Nosotros volamos desde Valencia por 63€ ida y vuelta con maletas dos personas, ¡está superbien!.

Del aeropuerto al centro de Meknés hay una distancia de unos 72 km y desde la ciudad de Fez, unos 63 km. Si alquilas un coche en apenas 45 minutos llegas. Otra opción es alquilar un Grand Taxi, compartido por hasta 7 pasajeros, o bien contratar una excursión de 1 día con Civitatis que puede incluir una visita guiada a la ciudad romana de Volubilis.

Puedes reservar una excursión desde Fez a Meknés con CIVITATIS en este enlace: https://www.civitatis.com/es/fez/excursion-volubilis-mulay-idris-meknes/

Nuestra opción fue acercarnos desde Fez, donde pernoctamos dos noches, en tren. El recorrido es apenas de 40-45 minutos y es muy económico, ida y vuelta (al día siguiente) en primera clase nos salió por 114 dirhams (unos 11 euros).

Las reservas y compras de billetes de tren las puedes realizar a través de la web de la ONCF: https://www.oncf.ma/ aunque también los puedes comprar en ventanilla.

Qué ver en Meknés.

Nosotros íbamos con la idea de hacer esta excursión con pernoctación por nuestra cuenta, no como en Fez, donde cogimos un free tour. Es cierto que la medina de Meknés es más pequeña y en teoría mucho más fácil de recorrer, o mejor dicho menos dificil de perderte, que te pierdes igualmente, lo que unido a la ausencia de buenos mapas, ausencia de señalización dentro de la medina y de nombre de las calles secundarias, hizo que cogiéramos uno de esos «Guías Oficiales» que se ofrecen cuando te ven perdido.

Muralla de Meknés

Al principio te pedirán un precio altísimo, unos 70€ por un par de horas de visitas, pero puedes regatearles hasta llegar a los 15€ (entradas aparte) que no está nada mal. Salimos más o menos satisfechos, pues íbamos sólos y nos contó bastante sobre cultura local y el Islam.

La Versalles de Marruecos.

Esta ciudad imperial es conocida como la «Versalles de Marruecos» y esto se debió al capricho del sultán Moulay Ismaíl quien hizo que un pequeño pueblo se convirtiera en la capital de su reino mandando construir para ello una muralla de más de 40 kilómetros de perímetro. Y es a partir de entonces, entre 1642 y1726, cuando la ciudad se llenó de palacios, madrassas y mezquitas.

Murallas

Meknés es junto a Rabat, Marrakech y Fez, una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos.

La mezcla de estilos y modelos urbanísticos de la ciudad vieja provocó que la Unesco declarara la ciudad como Patrimonio de la Humanidad en 1966.

1.) Puerta Bab El- Mansour.

Son muchas las históricas puertas con las que cuenta la Medina, pero es ésta la más majestuosa. Acabada en 1732 tras 60 años de construcción mide 16 metros de alto, la más grande de África. Por cierto las columnas de la puerta fueran extraídas del yacimiento romano de Volubilis.

Puerta Bab El-Mansour.

Cuenta una leyenda que una vez acabada, el sultán preguntó al arquitecto si la podría haber hecho mejor. Éste respondió que si y entonces el sultán le ejecutó.

2.) Bab El-Khemis.

Otra de las monumentales puertas de entrada a la medina, concretamente a lo que fuera el barrio judío. Ornamentada con azulejos verdes, marrones y azules, a través de ella circulan vehículos, lo que la puede dañar.

Pero hay hasta 12 puertas monumentales, algunas en mejor estado que otras, pero todas ejemplo de un glorioso pasado de esta ciudad en el siglo XVII.

3.) Madraza Bou Inania.

Una madraza es un tipo de escuela de formación en el ámbito religioso pero también en ciencias como la Química o las Matemáticas. Este histórico edificio fue inaugurado en 1355 y adyacente se alza la Gran Mezquita, vetada a los no musulmanes. La entrada cuesta 60 Dirhams; merece la pena, aunque enriquecería mucho más la visita si se entregara algún folleto o hubiera paneles explicativos e incluso un audiovisual, tecnología didáctica que pudimos comprobar que brilla por su ausencia.

Es típico de estas construcciones el patio central abierto en cuyo interior se alza una fuente o alberca. El agua que emana de esta fuente para las abduliciones proviene del río que atraviesa la ciudad.

Detente en la decoración de las paredes talladas a mano sobre estuco y madera con pequeños azulejos con motivos geométricos, una joya del arte islámico, ¡es una pasada!.

También son visitables las celdas donde dormían los estudiantes, son minúsculas.

4.) Mausoleo Mulay Ismail

Fue mandado construir por el sultán en el año 1703 como palacio para recibir a autoridades. Es un fiel reflejo de la grandeza que llegó a tener esta ciudad, pero desafortunadamente está CERRADO TEMPORALMENTE con lo que tuvimos que conformarnos con hacer una foto desde fuera.

Mulay Ismail fue un notable militar que arrebató Mehdía a los españolers en 1681 y Tánger a los ingleses en 1684. Dicen que tuvo al menos 888 hijos con sus 550 esposas.

Mausoleo desde fuera.

Es uno de los pocos templos religiosos visitable para los no musulmanes excepto la estancia donde se instalan las tumbas reales del sultán y su familia, lugar que debe observarse desde un vestíbulo.

5.) Prisión de Kara. Koubbat as-Sufara.

Otra de las visitas de pago, 60 dirhams, algo exagerado para lo que se puede ver sin ningún tipo de cartelería e información. Construida en el siglo XVIII para encarcelar a los esclavos cristianos capturados por los piratas sarracenos que apresaban en el Mediterráneo antes de ser ejecutados. Un lugar que carecía de luz y tenía mucha humedad y que llegó a albergar hasta 6000 presos.


El guía turístico nos contó que en este lugar se grabó una de las películas de la saga de Indiana Jones, algo de lo que no hemos podido encontrar información.

Encima de la prisión se levanta lo que fuera el antiguo Pabellón de los Embajadores, lugar utilizado para recepciones por parte del sultán.

6.) Museo Der Jamai – Museo de Arte Marroquí.

Este museo cuentan que es una pasada pero está CERRADO TEMPORALMENTE. Se ubica en un palacio de finales del siglo XIX, utilizado en sus tiempos como hospital militar y hoy en día como Museo de Arte Marroquí donde se exponen objetos de cerámica, alfombras, orfebrería, objetos en madera de cedro, etc. Cuenta con unos jardines en estilo andalusí que tampoco pudimos visitar.

Museo Dar Jamai, cerrado por obras.

7.) Museo de Meknés.

Ya hemos comentado que la didáctica de los museos brilla por su ausencia y es una pena porque a este museo que sólo cuesta 10 dirhams (1€) se le podría sacar mucho más partido que exponer en unas vitrinas con polvo. En su interior se exponen armas, vestimentas típicas de cada región, alfombras, etc, pero necesitaría una gran reforma.

8.) Plaza Al-Hédim.

Se trata de una gran explanada muy animada, sobretodo por la noche cuando se monta un mercadillo. Sirve de entrada a la medina y los diferentes zocos. Algo que no nos gustó es la exhibición que se hace con animales a cambio de una foto por unos céntimos. Serpientes, monos disfrazados de futbolistas atados con una cadena en el cuello,… una diferencia cultural de falta de empatía hacia los animales.

No te sorprendas de ver monos disfrazados u otros animales utilizados como espectáculo. Simplemente no contribuyas haciéndote una foto.

Plaza Al-Hedim por la mañana.

9.) Establos Reales.

Se ubican muy cerquita del Palacio Real (NO VISITABLE) a unos 20 minutos a pie de la medina. En esta zona de la ciudad las murallas son el elemento dominante , aunque el paseo puede resultar algo monótono al no poder entrar al recinto que se supone aguarda bellos jardines y edificios dependencias del palacio.

Recinto amurallado que rodea el Palacio Real.

La entrada es de pago. Se trata de las antiguas Caballerizas Reales, hoy en ruinas, del antiguo cuartel del ejército del sultán. Consta de dos partes, la interior que fuera utilizada para almcenar el grano, y la exterior utilizada como establo real para mantener a los caballos.

Caballerizas Reales
Caballerizas por fuera

10.) Estanque Swani.

Es un lugar precioso para pasear y desconectar de la ciudad. Fue mandado construir por el sultán Mulay Ismail para regar los jardines reales . Echamos de menos algún puestecillo de comida para sentarnos al sol y picar algo.

Estanque Swani

Piérdete por la Medina

La Medina de Meknés data del siglo XIV mientras que la Ciudad Imperial, zona del Palacio Real y Mauselo datan del siglo XVI.

Impregnate de cada rincón de sus estrechas callejuelas y detalles de cada una de esas fachadas. Las casas particulares o Dar de La Medina no presentan una decoración muy suntuosa para no aparentar y crear envidias, aunque si tienen 3 elementos que dicen dar suerte como la llave , el ojo de Salomón o la mano de Fátima, que a su vez cuidan del mal augurio o mal de ojo.

Algunas puertas suelen tener dos llamadores a distintas alturas y con sonidos distintos. Hasta mediados del siglo XX era normal utilizarlos para que las mujeres de la casa reconocieran si era un niño quien llamaba (llamador bajo) o un adulto, normalmente amigos del marido, para los cuales tenía que cubrirse o esconderse.

También es curioso observar rincones con celosía, una ventana por donde antiguamente las mujeres solían mirar sin ser vistas. Por entonces las mujeres sólo salían de casa para ir al baño turco o al cementerio y poco más.

Celosía o ventana superior.
Rincones de lamedina

Fuera del recinto amurallado se encuentra uno de los cementerios de la ciudad. Está repleto de tumbas en el suelo encaradas en dirección a la meca como dice el ritual en el islam. Se puede acceder a su interior siempre guardando un respeto.

Qué comprar.

Como ya comentamos en el artículo dedicado a Fez, la medina es una sucesión de zocos, agrupados por gremios, un paraíso para las compras, donde los artesanos ofrecen productos a precios muy competitivos, eso si, habrás de regatear primero para alcanzar un precio justo.

Una buena compra si consigues que un buen precio y medio para traerla es una alfombra artesanal o kilim. Las hay que son verdaderas obras de arte con dibujos bereberes. Este tipo de diseño lo pudimos observar tatuado en la barbilla de algunas ancianas de esta etnia, tradición antigua para saber la procedencia de estas personas que carecían de carnet de identidad.

Hoy en día las mujeres marroquíes suelen regalar kilims pequeños a recién nacidos como regalo para que jueguen en el suelo.

Otro de los productos artesanales que puedes adquirir es el perfume artesano en piedra. Dispones de todos los aromas hechos por cooperativas de mujeres. Nosotros compramos channel número 5, un bonito detalle que sirve tanto para la piel como para perfumar armarios.

Perfumes artesanales

Los amantes de la artesanía también podéis comprar una pieza de damasquinado mediante la incrustación de hilos de plata cocidos al fuego. Es una maravilla ver in situ como trabajan los artesanos. En algunas de estas tiendas venden también mantelerías bordadas en algodón por monjas franciscanas, o más lujosas en lino y seda por mujeres bereberes.

Qué comer y donde dormir.

La gastronomía es muy similar a la de la ciudad de Fez: tajín de pollo o cordero, pastelas de carne o pescado, brochetas,… todo aderezado con especias, pasas, orejones, dátiles.

A la hora de dormir aconsejamos un Riad histórico donde te sentirás como en casa.

Te recomendamos leas nuestro artículo: https://datilsandtours.com/que-ver-y-hacer-en-fez-en-2-dias/ para obtener algunos consejos prácticos.

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Diplomado en Turismo por la Universidad de Alicante y Licenciado en Antropología Social y Cultural por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Le apasionan los idiomas, habiendo estudiado en la Escuela Oficial de Idiomas de Elche, Inglés, Francés e Italiano, y en la actualidad cursa sus estudios en Alemán. Además es Guía Oficial de Turismo por la Comunidad Valenciana.

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